CSDDD: Directiva de Debida Diligencia en Sostenibilidad Corporativa: Impulsando la responsabilidad empresarial en la Unión Europea

Europa da un paso gigante en liderar la economía del propósito en el mundo, con una nueva ley de obligado cumplimiento que sin duda obligará a las empresas que aún no han empezado el camino al impacto social a hacerlo si o sí. Las normas se aplicarán a las empresas de la UE y a las matrices con más de mil trabajadores y con una facturación mundial superior a 450 millones de euros, y contempla multas de hasta el 5% de la facturación global de las infractoras. 

¿En qué consiste la Directiva de Debida Diligencia en Sostenibilidad Corporativa? 

La Directiva de Debida Diligencia en Sostenibilidad Corporativa establece un marco legal que exige a ciertas empresas llevar a cabo una debida diligencia en materia de sostenibilidad en sus cadenas de suministro y operaciones comerciales. El objetivo principal es prevenir y mitigar los impactos adversos en el ámbito social y medioambiental, así como garantizar el respeto de los derechos humanos en todas las actividades comerciales. 

Las empresas afectadas por esta directiva estarán obligadas a identificar, prevenir y mitigar los riesgos y efectos adversos relacionados con la sostenibilidad en sus operaciones y cadenas de suministro. Esto incluye áreas como el cambio climático, los derechos humanos, el trabajo justo, la corrupción y otros aspectos sociales y medioambientales relevantes: 

  1. Identificación de riesgos y efectos adversos: las empresas deben identificar y evaluar los riesgos y efectos adversos en materia de sostenibilidad en sus operaciones comerciales y cadenas de suministro. 
  1. Prevención y mitigación de riesgos: las empresas deben tomar medidas para prevenir y mitigar los riesgos y efectos adversos identificados, incluida la adopción de políticas, procedimientos y controles adecuados. 
  1. Diligencia debida en la cadena de suministro: las empresas deben llevar a cabo una debida diligencia en materia de sostenibilidad en su cadena de suministro, lo que implica evaluar y abordar los riesgos en relación con los proveedores y socios comerciales. 
  1. Respeto de los Derechos Humanos: las empresas deben respetar los derechos humanos en todas sus operaciones y actividades comerciales, incluida la prevención de la discriminación, el trabajo infantil y el trabajo forzado. 
  1. Transparencia y reporte: las empresas deben informar públicamente sobre sus políticas, medidas y resultados en materia de sostenibilidad, lo que incluye la divulgación de información relevante sobre sus cadenas de suministro y prácticas comerciales. 
  1. Cooperación y colaboración: las empresas deben colaborar con otras partes interesadas, incluidos gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y grupos comunitarios, para abordar los desafíos sociales y medioambientales de manera efectiva. 

 

La aplicación de la directiva se llevará a cabo en fases. Se espera que las empresas afectadas cumplan con los requisitos de debida diligencia en sostenibilidad en un plazo razonable después de la entrada en vigor de la legislación (que se estima durante 2024). Además, se espera que las empresas informen públicamente sobre sus políticas, medidas y resultados en materia de sostenibilidad, lo que aumentará la transparencia y la rendición de cuentas. 

En resumen, la Directiva de Debida Diligencia en Sostenibilidad Corporativa representa un paso significativo hacia una mayor responsabilidad empresarial en la UE. Al obligar a las empresas a tomar medidas concretas para abordar los desafíos sociales y medioambientales, esta legislación no solo protege los derechos humanos y el medio ambiente, sino que también promueve una cultura empresarial más ética y sostenible en toda Europa. 

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